
Messi fue decisivo para romper la defensa maña. El Barça exhibió unos primeros 30 minutos de partido con un excelente futbol tanto a nivel individual como de equipo.
Messi, tras recibir pase de Henry, abrió el marcador al lanzar un chut ajustado al palo de César.
A los 5 minutos empató Zapater. En la siguiente jugada Messi recupera un balón suelto en el área y sube el 2-1 al marcador.
El Barça controlaba la posesión del balón y, lo más importante, no se conformaba con ganar, queria ir a por más.
Iniesta marca el 3-1 después de una triangulación entre Messi y Deco. El definitivo 4-1 es obra de Márquez, al rematar de cabeza el rechace del larguero tras un magnifico lanzamiento de falta de Deco. El partido quedaba listo para sentencia. Cabe destacar la infortunda lesión de Zambrotta, a los 20 minutos de juego, sustituido por Oleguer. El italiano sufre una rotura del bíceps femoral de su pierna derecha. Tiene para un mes de baja.
En la segunda parte del encuentro el Barça salió sin pisar el acelerador, controlando al rival. El Zaragoza ya se daba por vencido. Desde la grada los aficionados coreaban el nombre de Ronaldinho y se podian leer pancartas con muestras de apoyo. Rijkaard, con el partido controlado, hizo salir al terreno de juego a Bojan y Giovanni.
No se si os habreis dado cuenta pero Rijkaard cuida pequeños detalles, suele hacer un guiño a los jugadores cuando han hecho bien su trabajo. Por ejemplo cuando tras un partido expléndido de Messi lo sustituye para que reciba una calurosa y merecida ovación de todos los seguidores que llenan las gradas. Tiene que ser una carga de moral para el jugador abandonar el terreno de juego de esa forma.
Este es el F.C. Barcelona que todo el mundo quiere ver, lleno de talento, con control del balón y con ganas, muchas ganas de ganar, siempre adelante.