El Valencia abre la Liga ganando 2-1 al betis
El fútbol es así, como bien asevera el tópico. El Betis peleó de salida por mandar en Mestalla, tuvo encogido al Valencia, pero su nula pegada le llevó a vestuarios al descanso con derrota. El gol de Morientes llegó en una acción esporádica de un Valencia que no es brillante aunque sí efectivo. Se retrasó Villa, se le dio a Edu, este a Morientes y primer gol en su retorno a la Liga del fenomenal 9 español. Eso fue en el minuto 33. Hasta entonces el duelo estaba en justas tablas. Pero a los puntos vencía el Betis, bien por bandas, con Maldonado (ojo a este ex del Lorca) y Xisco. Salvo en una rápida acción a los tres minutos que evitó bien Cañizares ante Xisco, lo que le perdió a los verdiblancos fue la ausencia de una estrella arriba, sin Oliveira, sin Joaquín, sin Edu. Muchas bajas y tiempo aún para fichar. Lo necesita Irureta. Lo sabe Lopera, el castigador.
El Valencia decepcionó en cierta manera. No pasó por encima del oponente ni ejerció como local. Es más. Estuvo realmente duro (codazo de Albiol a Dani, amarilla a David Navarro, ese Albelda…).
Traducción: cada vez parece más italiano, lo cual es bueno y malo, según el escenario. Sin noticias de Vicente por la izquierda; algo mejor Silva por la derecha (justo al contrario en la segunda parte). El 1-0, eso sí, le dio argumentos para encarar con optimismo el resto del encuentro.
Orgullo
Y allí pasó lo imprevisto. Que tiene orgullo el Valencia para levantarse. Porque el Betis, tras un zarpazo de Angulo que sacó Doblas, empató de seguido con un cabezazo de Xisco (53′) a pase de libro de Romero. El silencio de la grada, roto por el ‘musho Beti’ de los hinchas andaluces.
Cuando el partido parecía que iba a ser un tormento para los locales, apareció la fortaleza de los poderosos, esa delgada línea roja que separa al creyente del iluso. Un simple corner, suerte en el rechace y disparo letal de Albiol. 2-1 a los 61 minutos. A continuación, abordaje sin contemplaciones contra la meta bética y David Villa que se quedó sin marcar pese a las sensacionales oportunidades.
La recta final del encuentro estuvo marcada por el buen desempeño de Vicente y la falta de creatividad de Irureta para tratar de mejorar a su grupo. Sin Dani (dolorido aún del capón de Albiol en el primer tiempo), por Fernando, el problema se acrecentó. Le falta un 9 puro.
Y eso se paga por mucho que le metieran tres al Madrid de Capello en el Carranza. El Valencia sigue a la espera de Joaquín para abrir el campo. Es una clara opción para abrillantar su juego.