Quique Sanchez Flores, otro entrenador despedido

Esto es el fútbol profesional. Como ya hablabamos en un post anterior la decisión de cesar al entrenador del Valencia estaba al caer. La afición en contra y unos resultados que no eran los esperados. Para terminar de poner mal las cosas el Sevilla le encasqueta un 3-0 en esta última jornada.
Como reflexión, me quedo con la frase que dijo Flores en rueda de prensa:
“He perdido un cargo, pero he ganado una vida”
¿ A tanta presión están sometidos los entrenadores ? ¿ No tendrian que pasar tambien ellos una prueba de electrocardiograma antes de cada partido ? No les envidio, son el centro de todas las críticas. Cuando el equipo va bien es gracias a los jugadores y cuando va mal es el entrenador el que debe asumir responsabilidades, como buen lider. Todos hemos visto la mala imagen que da un entrenador cuando pone a parir a sus jugadores y se lava las manos ante un mal partido. Aunque tenga razón y Pepito no corrió lo suficiente o el portero Menganito se le escapó el balón de las manos de la forma más absurda, el entrenador debe cargar con las culpas. Es cuestión de matemáticas, es más sencillo echar a uno que a toda una plantilla.
Que buen rollito cuando fichas y que mal te agradecen el trabajo realizado cuando la suerte no acompaña.